Clásicos I – 2012
01 Jan 1970 |

Nuestra Historia

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Los orígenes de nuestra agrupación se remontan a mediados de la década de los 60 cuando jóvenes del sector Ambrosio de la ciudad de Cabimas, entre los que se encontraban Jesús Petit, Nelson Suarez, Rody Tigrera, Orlando González junto a su primo Dámaso González, Manolo Salazar y Víctor Medina quien hacía las veces de director, se reunieron para interpretar música navideña, especialmente gaitas.

Hay que aclarar que se tiene la creencia de que el Gran Coquivacoa deriva del Grupo Ambrosio, cuestión que es falsa, puesto que tal grupo nunca existió de manera formal, la confusión surge porque a los jóvenes gaiteros los solían llamar “los muchachos de Ambrosio“, solo para identificarlos de forma verbal. Luego de participar y ganar en festivales aficionados de música es cuando uno de sus mentores, Chinco Rodríguez los bautiza con el nombre de Conjunto Coquivacoa, nombre con el cual editarían un disco 45 que grabaron patrocinado por una empresa petrolera y los LP de las temporadas 1970 y 71, posterior a esto surge una división en el Conjunto, y se adopta el nombre Gran Coquivacoa por sugerencia del furrero Luis Rivas, habiendo este manifestado que era muy importante mantener el Coquivacoa dentro del nombre ya que la agrupación comenzaba a tomar notoriedad en el ambiente gaitero y aprovechando que el primer éxito de la agrupación había sido “El Gran Gaitón” se le añadiera la palabra “Gran” lo cual fue aceptado por los integrantes y desde allí se conoce a nuestra divisa como el Gran Coquivacoa.

En 1969 se incorpora al grupo Nelson Martínez “El Santo Negro de la Gaita”, junto a otros gaiteros como Pedro Arteaga, Jacinto Rivas, Arcadio Caridad y Lao Yaguas, entre otros. Hay que resaltar que la primera solista femenina que grabó con la agrupación fue Nílida Gutiérrez, quien en el Lp de la temporada del 71 grabó “Golpe Curarigueño“, Teresita Jiménez fue otra solista que grabó con la agrupación, esto sería ya en 1973, con el tema “Yo Siento la Gaita”.

El Coquivacoa se caracterizaba por interpretar gaita tradicional, especialmente gaitones, los cuales eran su carta de presentación, pero con la llegada de Martínez y Arteaga estos añadieron al conjunto influencias de golpe de tambores del sur del lago con sus respectivos cánticos, lo cual sirvió para que en conjunto con los tamboreros Suarez y Tigrera desarrollaran el golpe que pasó a denominarse como “Gaita Tamborera” y que fue el que paso a distinguir y a catapultar al Gran Coquivacoa hacia el estrellato.

Ese ritmo nunca antes expuesto ante un público ávido de alegría marcó un antes y un después, puesto que la gaita además de los dones que ya tenía ahora era bailable, lo cual facilitaría la expansión de la misma a nivel nacional y pasaba a ser esta el centro de atracción de muchos bailes en el resto del país.

Éxito tras éxito el Gran Coquivacoa continúo sembrándose en el gusto popular, adueñándose de espacios antes exclusivos para otras divisas gaiteras e inclusive abriendo nuevos mercados ya que la gaita comenzaba a ser más solicitada en los eventos de fin de año. Oscar Borjas acompañaba a Nelson como solista de la divisa imponiendo Son Caliente, Pea Santoral, entre otros, también su hermano Heberto Borjas, Eddy Mayo, Orlando González y otros más.

En la voz de Nelson Martínez se escuchaban los más grandes hits de la agrupación, ya que este interprete se adueñaba del escenario gracias a su calidad vocal y su carisma como interprete, acompaño al conjunto hasta finales de los 70, no sin dejar su relevo, un joven, hermano de Oscar y Heberto, quien casi desde niño acompañaba al Gran Coquivacoa y que gracias a eso y a la admiración que tenía ante el negro, fue nutriéndose y aprendiendo de el y sus hermanos el oficio como cantautor, este joven Abdénago de Jesús Borjas ha cumplido a cabalidad con la tarea y desde 1975 ha sido uno de los baluartes de la agrupación.

La década de los 80 es la de la consolidación del Gran Coquivacoa, un conjunto ya maduro, con una sólida identidad musical que no podía hacer otra cosa sino triunfar amparados en la calidad de sus vocalistas y sus músicos, amén de las composiciones de Neguito Borjas, las cuales lograron que el conjunto lograra un record sin precedentes como el de ganar consecutivamente el premio Virgilio Carruyo como Gaita del Año, el más prestigioso del ambiente, galardón que se adjudicaron por cuatro temporadas consecutivas de la siguiente forma:

1986 – Las Cabras

1987 – Punta Icotea

1988 – Gaita de Molero

1989- La Alianza

El Gran Coquivacoa continua y continuara brindando un espectáculo de altura, y este año cuando nuestra divisa arriba a sus primeros 45 años lo celebraremos con la edición del CD Clásicos II el cual recopilara parte de nuestros más grandes éxitos, grabados nuevamente y con la participación de invitados especiales.

Gracias por acompañarnos todos estos años, ajuua!!!

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